A menudo se asocia el tiro con violencia o agresividad, pero esta es una idea equivocada. El tiro deportivo es uno de los deportes más disciplinados y altamente regulados que existen. En él se valora no solo la precisión, sino el autocontrol, la paciencia y el apego estricto a las medidas de seguridad.
Existen diversas modalidades reconocidas internacionalmente. Algunas forman parte de los Juegos Olímpicos, como el tiro con rifle o pistola de aire desde posiciones estáticas hacia blancos fijos, donde se premian la estabilidad, la respiración y el control del disparador. Otras, como el skeet y el trap, se practican con escopeta y exigen rapidez de reacción y puntería instintiva sobre blancos móviles. También existen modalidades más dinámicas, como el tiro práctico.
El tiro práctico busca un equilibrio entre precisión y velocidad. En esta disciplina, el tirador debe desplazarse, adaptarse a distintos ángulos y distancias, y resolver diferentes escenarios de forma eficiente; todo bajo supervisión constante y un apego absoluto a las reglas de seguridad.
Las disciplinas más reconocidas son IPSC (International Practical Shooting Confederation), USPSA (United States Practical Shooting Association) e IDPA (International Defensive Pistol Association).
